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Entrevistas

Nicole Nehme: "Nos distinguimos por una visión que traemos de la Universidad de Chile, donde el pluralismo y la diversidad son valores fundamentales"

La abogada, recientemente condecorada con el premio "Specialist Law Firm Leader 2017", se reunió con ALUMNI.

El 23 de junio Nicole Nehme fue a su oficina con jeans y una camisa a cuadros. Nos dijo que ese día era especial, porque era el cumpleaños de sus hijos. En una oficina con vista al cerro Manquehue, la socia fundadora del estudio FerradaNehme conversó con ALUMNI sobre su paso por la Facultad de Derecho, sus gustos, y cómo es emprender a los 25 años.

¿Cómo recuerdas tus años de universitaria?

Con nostalgia, como nos pasa a todos los que ya egresamos, especialmente porque la Escuela tiene ese atributo como pétreo que no cambia nunca. Entonces, tú vuelves más de veinte años después y es exactamente la misma, con algunos arreglos y remozamientos, pero es la misma. La capacidad de generar recuerdos de la Escuela es casi infinita y en ese sentido uno siempre la recuerda con nostalgia, porque sus tiempos son buenas épocas.
Es una época de nuevas amistades, amores juveniles, abrirse a nuevas áreas del conocimiento que antes quizás no se tenían, las buenas y malas experiencias, aprendizajes y crecimientos. Aprendes tanto de los buenos profesores como de los malos. De los malos uno aprende lo que no quiere hacer en la vida, de los buenos se aprende a admirarlos y a buscar en ellos faros en los que uno se ve para tratar de homologar lo que ellos hicieron o seguir un camino similar al trazado por ellos.

¿Cómo fue tu experiencia como ayudante?

Fui ayudante de la profesora Ángela Catán, en Derecho Romano, y de don Jorge Streeter, en Derecho Económico y Filosofía del Derecho. Esas fueron mis ayudantías más permanentes, también hice unas ayudantías en años puntuales en Introducción al Derecho con don Antonio Bascuñán papá, en Derecho Penal, con el profesor Yáñez, y en Derecho Administrativo, con el profesor Soto Kloss, pero las ayudantías a las que más tiempo dediqué fueron las de Derecho Romano y Derecho Económico, y de ahí seguí mi carrera en el Departamento de Derecho Económico.
Mi experiencia como ayudante fue muy interesante, porque los ayudantes tienen un vínculo privilegiado entre ser alumno y ser un proyecto de académico. Además, cuando tienes profesores mentores como fue don Jorge Streeter es un privilegio; más aún estar con alguien tan brillante como él, que abre caminos, te muestra literatura y te sugiere temas de investigación, es un modelo a seguir.

¿Cómo fue el contexto en el que decidiste formar tu propio estudio?

Fue una decisión que tomamos con mi marido, Rodrigo Ferrada, en un contexto muy emocional, porque nosotros llevábamos pocos meses casados y nos dimos cuenta de que nos veíamos muy poco. Trabajábamos en estudios que no nos dejaban prácticamente tiempo libre y frente a eso dijimos: “Bueno, no perdemos nada, peguémonos el salto, seamos arriesgados y armemos una oficina propia, total lo único que nos puede pasar es que nos vaya mal y nos volvemos a emplear”.
Yo tenía 25 años y Rodrigo 28. Fuimos un poquito arrojados, porque decidimos que iba a ser una oficina de especialidad desde el principio. Empezamos a comprar libros y a buscar literatura de libre competencia y regulación económica. Los primeros casos que nos llegaron trabajamos diez veces más de lo que nadie nos hubiera pedido, solo para hacer el mejor trabajo, el más completo, hecho con mucho cariño y con mucho amor, que es algo que tratamos de que sigamos haciendo hasta el día de hoy.

¿En qué momento se dieron cuenta de que funcionaba?

Como en la vida, tuvimos una cuota de suerte. Yo tenía un compañero de la universidad- la Escuela de Derecho genera muchos vínculos- que era Fiscal de VTR. Él nos contrató unas horas de trabajo, y tuvimos la suerte de que al gerente de la compañía, Blas Tomic, le gustó nuestro trabajo y nos pidió ser los abogados permanentes. Eso nos permitió salir adelante porque desde ahí tuvimos un flujo interesante de casos.
Yo siempre le hago un homenaje al gerente de esa época, que tuvo el coraje de contratar a gente muy joven. A veces las compañías se van a la segura con estudios asentados, pero de repente hay gente joven, que le gusta un área y que puede hacer el trabajo igual o mejor que cualquier gran estudio, y él tuvo esa libertad espiritual e intelectual de preferir trabajar con nosotros.

Distinguen tu estudio por un estilo nuevo estilo de abogacía ¿cómo lo describirías?

Yo creo que en la vida las actitudes, las conductas y las prácticas tienen cierta continuidad; lo que tú puedes hacer es agregarles ciertos aspectos de innovación. En FerradaNehme nos distinguimos por una visión que traemos de la Universidad de Chile, donde el pluralismo y la diversidad son valores fundamentales, los practicamos todos los días. Estamos muy convencidos que la mejor y más entretenida forma de trabajo legal, se hace desde la diversidad de puntos de vista, de seres humanos con experiencias complementarias.
Otro factor que es muy relevante es que cuando nosotros hicimos la oficina, la pensamos para disfrutar, pasarlo bien, para ser felices, y en ese sentido, la visión que planteamos y que tratamos de imprimir fue la de combinar y hacer coexistir el interés privado con el público.
Siempre cuando asesoramos a una entidad privada, a una empresa, tratamos de que el tipo de asesoría que le demos sea algo con lo cual nosotros éticamente estemos tranquilos y que sea un aporte para la sociedad, y en ese sentido, esperamos que lo que hagamos combine el interés privado con el interés público. Cuando un cliente te contrata está pidiendo que tú defiendas sus intereses, y esa es una obligación ética que tenemos los abogados, pero tú puedes combinar y buscar la estrategia legal judicial o preventiva en que el interés privado converse bien con el interés público, y eso es algo que tratamos de que sea un sello relevante de la oficina.
Otro sello que nos resulta esencial es la colaboración. Nosotros tratamos de que todas las políticas que planteamos -la política laboral, de remuneraciones, de horario-, todas sean tales que incentiven la colaboración interna y no la competencia dentro de nuestra oficina.

Además del derecho ¿qué otros gustos cultivas?

Me encanta leer, siempre he sido muy lectora desde muy chica y, por lo tanto, me devoro los libros que se me cruzan. Las series, por su parte, han sido un gran extractor de horas para leer, pero trato aún de combinar series interesantes con libros. Hago Pilates hace como 20 años y es un hobby que me encanta, que me relaja además. Por sobre todo me gusta pasar tiempo con mi familia, con mis hijos, a quienes adoro, ellos son mi vida entera. También me junto –menos de lo que quisiera, es cierto- con mis amigas de la universidad y mis amigos del colegio.

¿Qué estás leyendo ahora?

Son textos que tienen que ver con un curso que estoy armando para poder darlo ojalá e 2018. Uno de ellos es uno de los últimos textos del profesor Cass R. Sunstein, es un texto que tenía pendiente, se llama Valuing life: Humanizing the Regulatory State. Se trata sobre cómo en el análisis de impacto de las regulaciones mides conceptos como la dignidad, la vida y la salud, cuando tienes que evaluar si las regulaciones son buenas o malas para la sociedad. Y es bien interesante porque él tuvo la experiencia de estar de Director de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (OIRA) en la administración Obama, de manera que combina una visión teórica con una práctica.
Hace poco me terminé las memorias de mi tío José Zalaquett, es un libro de entrevistas que hicieron dos alumnos de la Escuela, estaba muy emotivo. La última novela que me leí fue "Una voz escondida", de Parinoush Saniee, sobre la historia de un niño en Irán en período de dictadura y represión política y cómo ello lo afecta sustantivamente y determina el desarrollo de su infancia.

¿Qué serie estás viendo?

En este minuto terminé la última temporada de "Orange is the New Black", que me interesa mucho, porque es la historia de las personas que están en la posición más desfavorecida posible: están privadas de libertad. Entonces permite apreciar las dinámicas que se producen ahí, que pueden ser problemas raciales, de género, de escasez, médicos, frustraciones, rabias; es una serie bien notable porque da cuenta de cómo se expresan las emociones más humanas de la manera más intensa, en escenario de terrible escasez, sufrimiento y soledad.
Por supuesto que me estoy tratando de ver de a poquito la última de "House of Cards", aunque no me ha matado esta última parte. Y una serie de abogados que yo recomiendo, porque la encuentro muy entretenida es "The Good Wife", que además trata de una abogada. Me parece muy interesante. La recomiendo a mis alumnos de Libre Competencia y de Regulación Económica, porque hay muchos casos que aparecen en la serie y que los guionistas sacaron de casos reales, de las cortes de Nueva York o de otros estados de EEUU, y tratan sobre temas tecnológicos y económicos, principalmente, pero de manera muy realista y actual. Es muy interesante, tanto en los aspectos de género con en la parte académica más vinculada al Derecho Económico.

Comunicaciones Facultad de Derecho U. de Chile

Martes 18 de julio de 2017

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