"70 años de la Declaración Universal de DD.HH. y protección de los derechos de la mujer" - Ana María García Barzelatto

En estos días se cumplieron 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Suscrita en 1948, a pocos años de finalizada la Segunda Guerra Mundial, y los irreparables atropellos a la dignidad de las personas fueron reconocidos en esta declaración de derechos que en el futuro jamás deberían ser violados.

En 1946, y en forma paralela, comenzó el movimiento feminista que reclamaría igualdad de condiciones jurídicas y sociales de la mujer, lo que lentamente significaría la elaboración de la "Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer" (CEDAW), culminación de numerosas iniciativas para lograr la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, ratificada por Chile en 1989.

La CEDAW representa el principal instrumento jurídico internacional de los derechos de la mujer de carácter vinculante, siendo considerada por los especialistas la "Carta Magna" en esta materia, ya que los estados parte se obligan a seguir una política para eliminar la discriminación contra la mujer y cumplir deberes en materias de educación, empleo, vida cultural, atención médica y familia.

Se crea, además, un comité especial para "examinar los progresos realizados en la aplicación de la Convención", debiendo los estados parte informar periódicamente sobre las medidas legislativas, judiciales y administrativas adoptadas para hacer efectivas las disposiciones de la Convención.

Otro instrumento internacional relevante para la protección de estos derechos es la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, creada con motivo de la situación generalizada de violencia doméstica, especialmente en América Latina. Tal Convención se adoptó en Belém do Pará, Brasil, en 1995, ratificada por Chile en 1996. Garantiza el derecho de la mujer a una vida libre de violencia y obliga a los estados parte a tomar medidas tanto en el ámbito público como privado (violencia intrafamiliar), asumiendo que "lo privado es público".

En cumplimiento del compromiso contraído en virtud de estas Convenciones, Chile ha desarrollado un proceso de adecuación normativo mediante nuevas disposiciones legislativas o modificación de las existentes, para avanzar hacia una efectiva igualdad entre hombres y mujeres.

Algunos avances concretos han sido: la creación del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género (2015); la "Ley Antidiscriminación" (2012); reglas de cuota e incentivos monetarios a los partidos políticos para garantizar la participación femenina en procesos electorales (2015); numerosas leyes y modificaciones al Código del Trabajo, y tipificación del "acoso laboral"; el Acuerdo de Unión Civil (2015); la tipificación del femicidio y aumento de penas aplicables a este delito (2010).

Sin duda, en estos 70 años se advierten avances en la protección de los derechos de la mujer, pero queda mucho por hacer. Permanecen elevadas tasas de violencia de género y una desigualdad salarial que repercute adversamente en las pensiones; persisten la enseñanza educacional con estereotipos de género y la escasa información a las mujeres sobre sus derechos y el acceso a ejercerlos.

Sobre las medidas para mejorar estas insuficiencias, el Estado de Chile será requerido a informar en la próxima reunión a realizarse ante el Comité de la CEDAW el año 2022, estando necesariamente obligado a demostrar avances significativos al respecto.

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